BUAHHHH....Un rayo de luz solar que se colaba entre el orificio de entrada al hormiguero, acababa de despertar a Lucy.
Era un dia precioso, de esos que te hacen brincar de la cama para abrir de un patazo la cortina.
Hoy les toca subir hasta la colina para recolectar granos de maiz. Al parecer, un grupo de sembradores estuvieron almorzando allí ayer por la mañana y dejaro algunos restos que les iban a venir genial para este invierno.
Estuvieron todo el dia esperando a que aquellos hombres se fueran, pero andaban danzando de aquí para allá son sus herramientas de hierro pesadas, arrastrando y removiendo la tierra. Era demasiado peligroso subir hasta allí a un grupo de hormigas...corrían el riesgo de sufrir unas cuantas bajas.
Así que hoy era un día perfecto para reunirnos en cuadrilla y subir hasta la cima de la colina!!
Lucy se lavó un poco la cara, para despejarse y poder afrontar con más fuerza al duro día que les espera a todas las hormigas peones del sector.
Aquello se planteaba como un reto complicado, duro y sacrificado...pero el resultado de todo aquello compensaba, tendrían víveres al menos para mitad de invierno para todo el hormiguero!Pero antes: un buen desayuno con fibra para estar fuertes y no muy pesados.
Se sentó en su mesita del desayuno, dió algo de comer a unos cuantos insectos que se posaron en su ventana y le llenó el cazo de agua a su querido Popi, un minúsculo pero rechoncho gusanillo que formaba ya parte de su familia.
Cuando estaba a punto de terminar:
PAPARAPIIIIIIIIIII!!!!
Era la sirena! Todas las hormigas obreras debían estar enseguida en la sala central del hormiguero general sector A....
Lucy se apresuró, no debía llegar la última, pues los últimos en llegar son los últimos en salir a faenar, y por lo tanto los últimos en regresar a casa.
Cuando llegó a la sala, tan solo habían unas cuantas hormigas...Ufff! menos mal!Una vez el plan estuvo claro, salieron todas juntas, una detras de otra, a paso ligero y acompasado: ...y un, dos...un, dos...
Llegaron a la cima de la colina.
Ohhhh!!! exclamaron algunas de sus compañeras.
Las semillas estaban enterradas la mayoría, y semienterradas tan solo unas cuantas.El trabajo iba a ser duro.
Les costaría semanas sacar todo aquello para que las previsiones de reserva que habían hecho se pudieran cumplir. Puede que incluso se pusiera a llover. O que volvieran los hombres con sus máquinas a aplastarlo todo de nuevo...
Daba igual!! No se darían por vencidas, no va en su naturaleza.
Si llovía, si el sol no les dejaba respirar, si todo se pone en su contra, hay que seguir trabajando, hay que seguir luchando, porque lo más importante es conseguir ese trigo, porque ello supondrá un bien demasiado importante para todos los de su hormiguero...asi que:
A TRABAJAR HORMIGUITAS!!!

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada